lunes, 3 de diciembre de 2012 | | By: D'Amico Luciano

Cuando Calienta el Sol




En los primeros días de noviembre el calor nos jugó una mala pasada a todos y Buenos Aires se convirtió en un horno, con temperaturas clásicas del mes de enero, pero en un contexto muy distinto para nosotros, alejados del mar, los ríos, las piletas y todos aquellos lugares que durante el verano son un oasis. No fue una sensación, sino que se trató del comienzo del mes de noviembre más caluroso en la historia de la Ciudad de Buenos Aires. Desde 1906, cuando comenzaron las mediciones, nunca se había registrado una semana tan agobiante. Sin dudas que el futuro llegó, y aquellos pronósticos del pasado de una Argentina tropical se están haciendo evidentes, con temperaturas extremas en épocas inusuales, e inundaciones por doquier.En este contexto aparece nuestra rutina deportiva, que por supuesto se ve afectada no solo por las altas temperaturas, sino por los rayos solares que cada vez son más intensos y dañan más a nuestra piel.
Entrenar y competir con temperaturas elevadas

  • Es imposible ignorar a las altas temperaturas. Si bien hay gente que corre fuera del horario recomendado por los médicos, esto implica un riesgo para nuestra salud, ya que el cuerpo se calienta más de lo aconsejable y la deshidratación es la consecuencia más probable frente a tamaña exigencia.
  • La deshidratación es el proceso de perder líquidos en el cuerpo, en este caso a través del sudor. Cuando transpiramos, perdemos agua y electrolitos. De hecho, las bebidas isotónicas vienen cargadas de estos dos elementos para hidratar al cuerpo completamente. Como al correr con temperaturas altas las posibilidades de sobrecalentamiento y deshidratación son mayores, es importante que tomes precauciones al correr con calor.
  • Al entrenar  con calor lo ideal es evitar los horarios de mayor exposición solar. Por este motivo, los médicos aconsejan realizar actividad física entre las 7 y las 10 de la mañana, o a partir de las 18 horas. De todos modos, durante estas franjas horarias es aconsejable disminuir la  exigencia física, ya que es distinto correr con 15 grados que con 28. Hay que disminuir un 40% la intensidad del entrenamiento y luego aumentarlo en forma progresiva, para que el organismo se adapte a las altas temperaturas.
  • Es muy importante bajar la temperatura del cuerpo todo lo que sea posible, para ello es ideal  ducharse antes de salir a correr o incluso mojarse de vez en cuando durante el trayecto, sobre todo la cabeza. Hay que hidratarse durante el recorrido, si es con bebidas isotónicas mejor, así se reponen las sales y los minerales que se van perdiendo con la sudoración. Si se siente mucho dolor de cabeza, nauseas o mareo hay parar de correr inmediatamente, sin dudarlo.
  • Hay que prestarle atención a la alimentación, porque no podemos ingerir proteínas antes de entrenar o competir. Lo ideal es ingerir carbohidratos unas 3 o 4 horas antes de entrenar. También es importante comerabundantes frutas y verduras que tienen vitaminas esenciales para el deportista. Los jugos de fruta y licuados son indispensables para combatir el calor y reforzar nuestro sistema inmunológico. También es muy útil incorporar a nuestra dieta una abundante cantidad de cereales, que son frescos y nos aportan la energía que necesitamos en nuestra actividad física cotidiana.


 Ariel Leonardo Buceta.
@Seguicorriendo

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